A Weekend in NY

Decidimos armar un viaje de fin de semana a Nueva York con un objetivo principal: visitar su monumento más icónico, la Estatua de la Libertad. Sin embargo, lo mejor de esta ciudad es lo que encuentras mientras vas de un punto a otro.

Fueron tantas cosas que logramos hacer en esos 3 días, que parece increíble. Una vez llegamos, empezamos a explorar. Tomamos el tren hasta Manhattan, el plan era pasar a Barnes and Noble y Slomoo instutute, y nos desviamos para ver otros lugares como el Hotel Continental de John Wick y el cuartel de los Cazafantasmas, que para nuestra sorpresa es una estación de bomberos real y operativa, ninguno de estos dos era parte del plan inicial.

Habia tantas opciones de comer, pudimos darnos el gusto de probar un poco de todo pero lo mejor fue el Eileen’s Special Cheesecake: Buscando uno de los mejores cheesecakes de la ciudad.

Chinatown Ice Cream Factory: Un postre refrescante para seguir la ruta.

Jian Nan: Cenamos en este restaurante Michelin de comida china. Estaba absolutamente delicioso, una experiencia gastronómica de otro nivel.No faltó la comida espectacular. Cada parada en el camino fue un acierto total para recuperar energías.

Entre las tantas cosas que queriamos explorar Subimos al One World Observatory para apreciar toda la ciudad desde las alturas; es simplemente mágico. También visitamos el Monumento del 9/11, un área muy solemne que te detiene el tiempo por un momento.Rockefeller Center y la tienda de Nintendo, paradas obligatorias para cualquier fan. Una de las experiencias que mas nos sorprendio fue Samsung Pop-up Store: Nos topamos con este lugar de camino al Sloomoo Institute. Fue una experiencia interactiva genial donde pudimos probar los nuevos equipos Galaxy. ¡Súper divertido!

Mercer Labs: Gracias a unos descuentos que nos obsequió el hotel, visitamos este lugar. Es una experiencia visual sin igual, del estilo del Museo de las Ilusiones. ¡Totalmente recomendado!

Mucho movimiento: Terminamos agotados de tanto caminar, pero valió la pena cada paso por la energía que se siente en las calles.

El punto bajo: Visitamos el Sloomoo Institute y, aunque la idea es entretenida, la experiencia fue regular. El personal fue bastante grosero, lo que le quitó un poco el encanto a la visita.

Nos fuimos con la sensación de que Nueva York es inagotable. A pesar de las caminatas interminables y el mal trago en el museo del slime, la pasamos increíble. ¡Ya estamos planeando qué más explorar en la próxima vuelta!